Defienden legalmente y ayudan con pasión a los inmigrantes

Defienden legalmente y ayudan con pasión a los inmigrantes
Por María Osterroth/Fotografías: MI GENTE

 Además de su pasión por ayudar legalmente a los inmigrantes hispanos, Elvia y Melissa comparten una historia común. Ambas son hijas de padres mexicanos que viajaron a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.

Saben lo que es el trabajo duro, y han sido testigos de los abusos de los que son víctimas los inmigrantes que viven y trabajan en este país  y que no hablan inglés y no conocen sus derechos.  La perseverancia y la educación les abrió  las puertas de mejores oportunidades de vida  a las que se enfrentaron sus padres cuando llegaron a la Unión Americana hace más de de dos décadas.

A principios del 2009 Melisa Bobadilla y Elvia Aguilar, quienes se conocieron trabajando como abogadas, decidieron abrir su propio despacho para defender los derechos de los más desfavorecidos. Sus servicios han sido tan efectivos, que no han necesitado hasta ahora invertir dinero en anuncios. Su mejor carta de recomendación ha sido la satisfacción de sus clientes.

 Y es que su despacho Aguilar &  Bobadilla ubicado en Beaverton no cobra honorarios si no resuelven a favor de sus clientes en casos de litigio civil.

En la actualidad, por sólo citar aun caso, el despacho defiende a una mujer, madre de tres hijos que fue atropellada y que tuvo que ser hospitalizada durante una semana, lo cual le impidió trabajar y que le pagaran en su trabajo en su ausencia por el accidente. Estuvo a punto de ser desalojada de su departamento. Aunque no se ha cerrado el caso, Aguilar & Bobadilla ha logrado que a esta madre soltera se le paguen los gastos de hospitalización y que continúe con su tratamiento médico. También se logró que no fuera desalojada de su departamento. Las abogadas confían en que además se le pagara una  indemnización económica por el tiempo que dejó de trabajar por el accidente.

Con una sonrisa en los labios, Melissa comenta que “ayudar a la gente le hace sentir muy feliz”. En muchas ocasiones, los inmigrantes que se enfrentan a algún problema o accidente se abstienen de denunciarlo o de buscar ayuda, pues temen que al no contar con un status migratorio legal se expongan ante las autoridades migratorias. Sin embargo, Melisa y Elvia explican en entrevista que aún los inmigrantes que no cuenten con documentación tienen derechos y deben hacerlos valer, y ellas las pueden defender independientemente de su estatus migratorio. 

En los casos civiles, el pago que reciben las abogadas está basado en un porcentaje de la compensación final que ganen sus clientes. “Si no ganamos, no cobramos”, asegura Melissa. 

 En los asuntos de defensa criminal, otra de las especialidades de este despacho, el criterio de compensación es  otro. “En principio, les explicamos a nuestros clientes desde la primera vez que nos llaman que tienen el derecho de solicitar un abogado pagado por el estado. Queremos asegurarnos de que la gente conozca sus derechos antes de contratarnos, pues yo no hago este trabajo para hacer dinero de la gente que no lo tiene”, dice por su parte Elvia, quien se especializa en las defensas criminales.

 Melissa y Elvia están comprometidas no sólo en educar y defender los derechos de la comunidad hispana, también ofrecen otro tipo de programas de apoyo social. Por ejemplo, en colaboración con El Programa Hispano de Caridades Católicas, el año pasado reunió recursos para donar 55 bicicletas y casos para niños. Este programa denominado Bikes for Kids continúa buscando donaciones para realizar la siguiente entrega  en las fiestas posadas de fin de año.

 Elvia, quien es la segunda hija de cinco, recuerda que su familia era muy humilde y que cuando llegaban a recibir regalos como canastas navideñas los apreciaban mucho y les traía mucha felicidad a sus hogares. “Es por ello que nosotros tratamos de retribuir a la comunidad y darles algo. De hecho, ese es uno de nuestros principios”, asevera.

La educación es la base del éxito

 abogadas2Melissa Bobadilla recuerda que cuando ella trabajaba con su madre en el campo cortando cerezas, ella le dijo: “si no quieres hacer esto durante toda tu vida, estudia”. Ella tomó muy enserio la recomendación, sabía en carne propia lo difícil de ese trabajo, así es que estudió dos carreras universitarias. Se graduó con una licenciatura en Español y otra en Ciencias Políticas en la Universidad Pacific Lutheran (Pacific Lutheran Unifversity). Inicialmente sus planes eran ser profesora, por lo que también obtuvo una maestría en Español. Sus ganas de seguir aprendiendo, la llevaron a realizar estudios de doctorado en leyes en Lewis and Clark. Al igual que para muchos hijos de inmigrantes, el camino no fue fácil, pues ella tuvo que realizar todo tipo de trabajos  mientras estudiaba para costear sus estudios.

“Lo que hacemos los latinos es abrirnos el camino de una forma u otra”. En ese sentido, dijo que si hay ganas y decisión de alcanzar una meta, siempre hay formas de lograrlo, desde trabajar, solicitar becas o préstamos. La idea no es quedarse en el intento.

 

La recompensa por el esfuerzo

Ahora, Melissa, saborea los frutos de su esfuerzo y está en una posición que también le permite ayudar a otros que al igual que sus padres enfrentaron dificultades. Sus deseos de seguir escalando no han parado y se plantea que en un futuro seguirá una carrera política. Revela que además de su madre, su marido ha sido un gran factor de apoyo y motivación para ella.

 Desde que Elvia Aguilar estudiaba la primaria sabia que quería ser abogada.  Cuando era niña  asumió el rol de abogar, pues en ocasiones tenía que fungir como intérprete de sus padres, inmigrantes de una pequeña población en Michoacán, México, quienes no hablaban el inglés. Al ingresar a la preparatoria trabajó en cursos de verano para los hijos de los inmigrantes, lo cual también le permitió ayudar a los necesitados. Su hermana mayor fue su modelo a seguir, ya que ella fue la primera mujer de su familia en ingresar a la universidad y convertirse en profesora.  Su deseo de superarse la llevó a graduarse con dos licenciaturas: Historia y Español. En su época universitaria fue cuando conoció al que ahora es su marido. Posteriormente continuó su formación en la Universidad de Oregon en donde obtuvo un doctorado en leyes. Elvia tuvo la oportunidad de trabajar con Ángel López, el primer juez latino en el condado de Multnomah, en el estado de Oregon. Tras adquirir experiencia en la defensa criminal, litigio civil y defensa de personas ante accidentes,  y tras conocer a Melissa, ambas se plantearon la meta de abrir su propio despacho.

Tanto Melissa como Elvia son madres y saben la importancia de la familia, es por ello que decidieron abrir su despacho en Beaverton para estar más cerca de sus casas y sus clientes.  Desde esta posición las dos jóvenes profesionistas recomiendan a los jóvenes hijos de inmigrantes latinos a que no se queden a la mitad del camino y persigan sus sueños, hay muchas oportunidades, sólo hay que buscarlas y trabajar, aseguran.

 Si usted necesita o conoce a alguien que necesite el apoyo legal del despacho Aguilar & Bobadilla puede llamarles al (503) 372-5327 o bien acudir directamente al despacho ubicado en 4905 SW Griffith Dr. Ste 105, Beaverton, Oregon.

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